La Mariposa de los Muertos – Superstición o Realidad

Es una mariposa nocturna nativa de América. La mariposa negra ha sido llamada con nombres relativos a la muerte desde tiempos prehispánicos. En las creencias mesoamericanas se le asociaba con la muerte y el mal agüero.

mariposa

En náhuatl sus nombres eran mictlanpapalotl (mariposa del país de los muertos), micpapalotl (mariposa de la muerte), miquipapalotl (mariposa de mala suerte) o tetzahupapalotl (mariposa del espanto). En inglés la llaman black witch (bruja negra) y hasta su nombre científico, Ascalapha odorata, proviene del demonio ascálafo, el horticultor de Hades, el rey del inframundo en la mitología griega.

A pesar de ser un animal muy especial, la Ascalapha odorata es algo lúgubre, sus colores, observados a la distancia parecen tristes y fríos. Es muy grande, y sus ojos carecen del brillo de otras de su especie.

Las Leyendas Urbanas hablan que La mariposa negra lleva la maldición en el nombre desde tiempos prehispánicos. En las creencias mesoamericanas se le asociaba con la muerte y el mal agüero.

Con el pasar de los años, la historia cuenta que si entra a nuestra casa una Ascalapha odorata, algún miembro de la familia morirá pronto, o la mala suerte, nos atrapará de modo indefinido. En Inglaterra se la conoce como “The black witch”, y las leyendas mesoamericanas siguen hablando de ella como la mariposa del espanto, o la mariposa de la muerte. Es más su propio nombre, Ascalapha odorata, pertenece a un demonio que habitaba en el Hades.

Esta superstición se ha materializado efectivamente en la muerte de miles de mariposas negras. La mayoría de la gente siente un miedo irracional al encontrarse con estos inofensivos animales.

Se sabe que mucha personas las mata, las elimina por el simple hecho de la oscura leyenda que ha construido a su alrededor la voz popular y más tradicional.

Su problema no es sólo en México. En otros lugares las creencias son igual de irracionales, aunque menos adversas. En Hawai representa a los difuntos que regresan a despedirse. En las Bahamas se conocen como “polillas de dinero”, ya que existe la idea de que si se posan sobre tu cuerpo, te traerán dinero. En Texas, si se posa sobre el dintel de una casa, la superstición dicta que el dueño de la misma ganará en breve la lotería.